Recargo de prima tras un choque ajeno
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Un recargo por siniestralidad es un ajuste que una aseguradora aplica al costo de una póliza cuando considera que el historial de siniestros de esa póliza representa un riesgo mayor al que se tarifó originalmente. En términos generales, la lógica comercial es la de cualquier seguro: quien reporta más siniestros, o siniestros más graves, paga más por cubrir ese riesgo hacia adelante. Las condiciones exactas —qué cuenta, cómo se calcula, bajo qué artículo de la póliza— las define cada aseguradora en su propia política de aseguramiento.
Este caso documenta un recargo concreto y la pregunta que generó, todavía sin responder.
Qué dice la comunicación
El 29 de mayo de 2026, con la reparación del vehículo aún sin concluir, Seguros LAFISE envió un comunicado titulado “COMUNICADO DE SINIESTRALIDAD RENOVACION 2026”. El texto dice, literalmente:
”[…] debido a la siniestralidad presentada en su historial, se realizará un ajuste en la prima de su póliza a partir del 01/07/2026.”
La comunicación invoca el artículo 48.11 de la Política de Aseguramiento de Automóviles de la aseguradora, bajo el criterio de “alta frecuencia y/o severidad recurrente”. La nueva cuota mensual comunicada es de ₡40.972,81, vigente desde el 1.º de julio de 2026.
El dato que no encaja
Hasta la fecha de este comunicado, el trámite 33322 registra un único siniestro. Ese siniestro, según consta en el expediente, fue causado por un tercero: no por una maniobra ni una decisión del asegurado. La denuncia correspondiente se presentó ante el Poder Judicial el 8 de abril de 2026.
Un siniestro. Causado por un tercero. Clasificado, según la comunicación recibida, bajo un criterio que en su propio nombre habla de “frecuencia” y de “recurrencia”.
La pregunta que se hizo, y que sigue sin respuesta
El mismo 29 de mayo de 2026 se remitió una consulta formal a la aseguradora:
“¿Cómo es que un solo siniestro causado por un tercero se califica como ‘alta frecuencia o severidad recurrente’?”
El 1.º de junio de 2026, la aseguradora respondió únicamente para trasladar la consulta a otra persona dentro de la compañía:
”[…] en atención a su solicitud pongo en copia a [otra persona] para que le pueda ayudar con lo solicitado.”
Los corchetes indican un nombre propio sustituido por su rol; el resto de la cita es textual.
A la fecha de esta publicación, no consta en el expediente una respuesta de fondo a la pregunta original: qué criterio técnico, específicamente, convierte un siniestro —uno, causado por un tercero— en un caso de frecuencia o severidad recurrente.
Esta pregunta se formuló de nuevo, junto con otras cuatro, en el reclamo formal del 17 de agosto de 2026, y puede consultarse en la página de las cinco preguntas de este sitio.
Por qué esto no es solo sobre un carro
Esta pregunta no se plantea aquí como una acusación de mala fe, porque no hay forma de saberlo sin la respuesta que todavía no ha llegado. Se plantea como lo que es: una pregunta legítima y sin resolver, la primera formulada hace más de dos meses.
Y es una pregunta que le importa a cualquier persona asegurada, no solo a quien firma este sitio. Si un siniestro causado por un tercero —algo que, por definición, escapa del control de quien maneja el vehículo propio— puede derivar en un aumento de la prima, eso afecta la lógica básica de lo que se entiende por un seguro: un mecanismo para trasladar el riesgo, no para trasladarlo de vuelta a quien no lo generó. Entender bajo qué criterio exacto ocurre esta clasificación no es un capricho: es información que cualquier persona asegurada necesita para saber qué está comprando.
Mientras no exista una respuesta de fondo, este dato queda registrado como lo que es: una pregunta abierta, hecha por escrito, el 29 de mayo de 2026.