Expediente 33322 · Abierto el 28 de marzo de 2026
194 días esperando un farol: mi terrible experiencia con Seguros LAFISE
Seguros LAFISE, trámite 33322: más de cinco meses de espera, un repuesto entregado con rayas y un aumento de prima por un siniestro de un tercero.
Un farol stop trasero derecho. Por esa pieza, un carro lleva 194 días de trámite: cinco fechas de entrega incumplidas, una pieza que llegó rayada, y una reparación que empezó recién el 3 de septiembre.
Mientras esperaba el repuesto, el vehículo se siguió usando dañado: cada vez que se abría la cajuela o se cerraba la puerta trasera, ambas recibían un golpe que no deberían haber recibido.
Lo que pasó
El trámite 33322 se abrió el 28 de marzo de 2026, por un siniestro que causó un tercero. Arrancó bien: expediente completo el 19 de abril, repuestos comprados el 4 de mayo.
Desde ahí, cinco fechas de entrega. Ninguna se cumplió. Y todas llegaron por el taller, que consultaba el sistema de la aseguradora y trasladaba lo que encontraba. En más de cinco meses no consta una sola comunicación de la aseguradora avisando de un atraso.
Lo que sí llegó puntual
El 29 de mayo, con la reparación sin concluir, Seguros LAFISE envió un comunicado: subía la prima por “alta frecuencia y/o severidad recurrente” (Art. 48.11). Nueva cuota: ₡40.972,81.
Un siniestro. Causado por un tercero. Reclasificado como severidad recurrente.
Se preguntó por escrito cómo se sostiene ese criterio. Han pasado casi tres meses sin respuesta de fondo.
El reclamo, y lo que vino después
El 17 de agosto se presentó un reclamo formal con cinco preguntas concretas. La aseguradora respondió al día siguiente: admitió los atrasos, fijó el 23 de agosto como fecha de entrega y puso a dos distribuidores en copia —Aerorepuestos y Grupo Versátil— para que la confirmaran. De las cinco preguntas, atendió una a medias.
El 23 de agosto pasó. Sin confirmación de entrega. Sin plan de contingencia.
El 24 por la mañana se avisó que este expediente se publicaría esa noche. Horas después llegó un correo de la aseguradora. No traía la confirmación ni el plan: traía las preguntas del asegurado reenviadas a un tercer distribuidor —Marjane Holding—, con el ruego de que las contestara él. Entre ellas, esta:
“Confirmar si el repuesto ingresará efectivamente al taller el 23 de agosto.”
El 23 ya había pasado. Y junto a esa pregunta viajaron las que estaban dirigidas a la aseguradora —qué alternativa activará, desde cuándo, qué compensación ofrece—, trasladadas a un tercero para que las respondiera.
El repuesto llegó. Rayado.
El 24 de agosto, el mismo día en que se publicó este expediente, el farol ingresó al taller. El asegurado dejó constancia por escrito, ese mismo día, de que el taller se lo confirmó recibido “de forma condicional”: la pieza aparentaba venir rayada.
Dos días después, el 26 de agosto, el taller confirmó las rayas por escrito y propuso una salida intermedia: instalar de inmediato el repuesto que ya había llegado —para detener el deterioro que sufría el vehículo por seguir circulando sin reparar— mientras el proveedor conseguía un reemplazo en condición óptima. El asegurado lo conversó con el taller y, con autorización del proveedor, se coordinó así. El 1.º de septiembre la aseguradora confirmó que daría seguimiento para que ese reemplazo llegara en buen estado.
La reparación empieza, con vehículo sustituto
El 3 de septiembre, con el repuesto temporal ya instalado, el asegurado dejó el vehículo en el taller para iniciar la reparación. Según el avalúo, tomará 28 días.
Ese mismo día solicitó la cobertura de vehículo sustituto prevista en la póliza. La aseguradora respondió en menos de dos horas pidiendo los datos para coordinarlo, y esa misma noche marcó la gestión como resuelta. Es, de lejos, la solicitud que la aseguradora atendió más rápido en todo este trámite —y este expediente la registra con el mismo detalle que los atrasos.
Qué sigue pendiente
El repuesto instalado hoy es temporal. Falta que el proveedor entregue el reemplazo definitivo, y que la reparación —ya en curso— concluya sin nuevos atrasos. Ninguna de las cinco preguntas formales del 17 de agosto sobre la causa de los atrasos, las acciones tomadas o el plan de contingencia recibió todavía una respuesta directa: lo ocurrido desde entonces fue una solución operativa coordinada con el taller, no una respuesta a esas preguntas.
Por qué la aseguradora, y no el distribuidor, es quien debe responder por todo esto se explica en la cadena de responsabilidad.
Qué se pide
Que la aseguradora confirme por escrito la fecha del reemplazo definitivo, y que la reparación concluya dentro del plazo estimado. Si el reemplazo llega en buen estado y la reparación termina a tiempo, este expediente lo publicará con el mismo detalle con el que documentó los atrasos.
Todo lo aquí publicado procede de correos fechados. Se nombran las empresas involucradas, no las personas. Cualquier respuesta se publicará íntegra, sin editar.
5 fechas, 5 incumplimientos
Las dos primeras cubrían lotes de repuestos; las tres últimas, ya solo el farol. Cada barra mide cuánto se corrió la fecha respecto de la primera.
- No se cumplió repuestos
- No se cumplió repuestos
- No se cumplió farol
- No se cumplió farol
- No se cumplió farol
Todas se comunicaron a través del taller. No consta ninguna comunicación directa de la aseguradora informando de estos cambios.
Los hitos
- día 62 Hito
Aumento de prima por "alta frecuencia y/o severidad recurrente"
- día 136 Fecha incumplida
Quinta fecha — 23 de agosto, y por fin un contacto
- día 142 Hito
Reclamo formal con plazo de tres días
- día 143 Hito
La aseguradora responde y traslada la consulta al proveedor
- día 148 Fecha incumplida
Vence la quinta fecha sin confirmación de entrega
- día 149 Hito
La aseguradora traslada las mismas preguntas a un tercer distribuidor
- día 149 Hito
Llega el repuesto, recibido de forma condicional
- día 151 Hito
Se confirman las rayas y se decide una instalación temporal
- día 159 Hito
El vehículo ingresa formalmente a reparación
- día 159 Hito
La aseguradora resuelve la solicitud de vehículo sustituto el mismo día